Publicado: 6 de Marzo de 2013

La Directiva 2002/91/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, establece la obligación de poner a disposición de los compradores o usuarios de los edificios un certificado de eficiencia energética que deberá incluir información objetiva sobre las características energéticas de los edificios. Esta Directiva se traspone en España a través del Real Decreto 47/2007, de 19 de Enero, por el que se aprueba el Procedimiento básico para la certificación de eficiencia energética de edificios de nueva construcción.


Además existe un proyecto de Real Decreto mediante el que se establecerá el procedimiento básico para la certificación energética de edificios existentes, proyecto que  está próximo a publicarse para su entrada en vigor.

Este procedimiento básico es de aplicación a todos los edificios existentes que no dispongan de Certificado de Eficiencia energética, cuando sean objeto de contrato de compraventa o arrendamiento.

En este certificado, y mediante una etiqueta de eficiencia energética, se asigna a cada edificio una Clase Energética de eficiencia, que varía desde la clase A, para los energéticamente más eficientes, a la clase G, para los menos eficientes.